Escribía su filosofía y experiencia cosmopolita, con letra antiqua y redondeada, sobre pergamino natural, con pluma de ave y tinta de nuez. Buhoviejo vive en la calle, en pleno 2017, como estilita del siglo V, sobre pilares de columnas existenciales, quizá no tan radical en su verticalidad, él caminaba por la ciudad llana, huía del sistema impuesto en la sociedad de consumo. Sin política, sin religión…nihilista positivista. Conversaba lo justo y necesario. Pedía con orgullo constitucional, derechos para compartir con los menesterosos, esos seres, compañeros de infortunio que los gobiernos intentaban velar, para no desgarrar el teatro urbano…Nadie conocía el pasado de Buhoviejo, así que siguiendo a la naturaleza humana, las gentes maliciosas concebían barbaries de todos los matices, sin argumentos…solo profecías creadas por la desidia y el hastío de mentes cautivas, constituidas por gobernantes dictatoriales, sin escrúpulos. Buhoviejo no comprendía el patrimonio de algunas clases religiosas. No lograba asimilar que se dejaran agonizar a países enteros. Las corrupciones políticas y sociales, la educación de las escuelas que enseñaban a rivalizar y no a compartir los sueños. Las violencias del día a día y las de las guerras…sollozaba con aflicción en las noches frías y repartía lágrimas, mantas y algo de comer…Una jornada, Buhoviejo desapareció y como nadie conocía su historia, las gentes maliciosas se inventaron calumnias sin tintes de veracidad…y es que cómo decía Pío Baroja: “El mundo es ansí”…
jueves, 21 de diciembre de 2017
jueves, 14 de diciembre de 2017
“El mal hábito de usar sombrero, para esconder las ideas.” (Diciembre de 2017)
El
paisaje, diríase pintado por Edward Hopper, es yermo y desértico…Aquí todos detienen sus
vehículos para refrescar el gaznate, llenar el depósito de combustible y quizá
atrapar unos billetes al destino, si éste se acerca.
Ya se
oculta la luz de la faz quebrantada y asoma una Luna gigantesca que baña el
barro seco hasta llegar al horizonte y una sombra solitaria, acompaña a las
serpientes y escorpiones que silban sus canciones salvajes.
La
soledad de unas vías muertas, una mina abandonada, las piedras que tiras a las
botellas, sin acertar a ninguna…el hastío del paso lento del tiempo, la crudeza
de la existencia, y la oscura roca, junto a los cactus alucinógenos, te hacen cavilar
en lo que te aguarda, en ese futuro incierto en la ciudad del deshielo.
Sanguinario viaje sin alma que has decidido postergar a un clima más salubre.
Te quitas el sombrero y rascas la mente,
rebuscando lucidez…pero sabes que es tarde para ti, hoy has ganado demasiado caudal
en la timba…
Para una
vez que saco algo, piensas.
Oyes como
se abren las puertas traseras de la taberna, cuatro o cinco individuos salen,
ebrios de excitación, exhibiendo bates de béisbol y cuchillos afilados por una
enorme rueda de piedra de arenisca…vienen hacia tí, con insultos de tramposo,
fullero y estafador, por no citar a tu madre…te colocas bien el sombrero y te
giras, dando unos pasos vacilantes…ves el cartel sobre la puerta donde describe
el nombre de este antro “El infierno del forastero” y sonríes, encendiendo un
cigarrillo, marchando hacia ellos…
lunes, 11 de diciembre de 2017
Un nuevo mundo...




Apreciaba aquellas viejas canciones de los 60 y 70’s, ¿recuerdas? Transitábamos por el mundo, sin desconfianzas, ni futuros donde fracasar, perseguíamos emociones, íbamos rodeando la vida, experimentando, conociendo y apreciando imágenes, vibraciones de tierras salvajes, sin dueños...ríos, mares, viñas y florestas inabarcables, lunas de noche, llenas. Vagones de trenes, relegados sobre vías muertas...
El viento de alguna leyenda, nos sujetaba para no caer por el acantilado. La lluvia refrescaba los paisajes de veranos cálidos. Los caminos de aquellos tiempos, estaban por descubrir y nuestros pies surcaban la tierra como sembrando libertades... Raíces diseminadas por idealismos nacientes, jóvenes adolescentes, acariciando un nuevo mundo…
viernes, 1 de diciembre de 2017
Ojos ensangrentados de odio racial...
Abraham Lincoln, abolió la esclavitud de los ciudadanos negros, tras vencer en
la guerra civil de “secesión”...sin embargo poco a poco llegó la “Segregación”
que con un falso eslogan de “separados pero iguales” continuó la terrible
discriminación, odio y humillación racial.
Hoy en
pleno siglo XXI, se sigue persiguiendo, matando y torturando a distintos
pueblos del mundo por simples fanatismos, creencias y colores de piel, siendo
el Ku Klux Klan, los Grupos neonazis y los ultraderechistas, los principales
grupos de la supremacía blanca...
viernes, 24 de noviembre de 2017
“El cielo de los gitanos…” (Noviembre 2017)
Este pueblito añorado de tantas infancias, con sus calles despeñadas al abismo, arañadas de hambres de alguna posguerra. Casas de madera y piedra con porches coloniales. Hombres oscuros acechando la negritud de pasadas (y también actuales) épocas de oscurantismo. Clérigos, ministros de contrabando, traficando, con las almas de incultos aldeanos que rezaban por sus pecados, impuestos por la fuerza y la opresión.
Pueblito construido sobre los escombros de una cruenta lucha civil.
La escuela, bombardeada por ignorantes detonaciones de barbarie, para no tener que dar lección, de los principios de las realidades universales de la existencia.
Iglesia y alcaldía, engalanadas de oropeles y mármoles jerárquicos.
Los chiquillos, desheredados, jugaban con casquillos de metralla, aros y canicas, con los pies descalzos y las caritas manchadas de chocolatinas y barro en las rodillas ensangrentadas…salpicados de supervivencias de un presente que no aspiraba a más.
Miraban la estrella antes de que prendiera la madrugada y se entintara el cielo de carmesí, anunciando como cada primavera, la llegada de los cíngaros en sus carromatos, tirados por jamelgos…Llegaba la feria y la farándula y con ella el olvido, mudaba las penalidades por unos días de júbilo y distracción.
Pueblito construido sobre los escombros de una cruenta lucha civil.
La escuela, bombardeada por ignorantes detonaciones de barbarie, para no tener que dar lección, de los principios de las realidades universales de la existencia.
Iglesia y alcaldía, engalanadas de oropeles y mármoles jerárquicos.
Los chiquillos, desheredados, jugaban con casquillos de metralla, aros y canicas, con los pies descalzos y las caritas manchadas de chocolatinas y barro en las rodillas ensangrentadas…salpicados de supervivencias de un presente que no aspiraba a más.
Miraban la estrella antes de que prendiera la madrugada y se entintara el cielo de carmesí, anunciando como cada primavera, la llegada de los cíngaros en sus carromatos, tirados por jamelgos…Llegaba la feria y la farándula y con ella el olvido, mudaba las penalidades por unos días de júbilo y distracción.
miércoles, 15 de noviembre de 2017
Extraido de la novela: El Reflejo de los sueños en lunas rotas...
martes, 7 de noviembre de 2017
Texto extraido de "Historia de otro camino" (Octubre de 2001)
Esopo, un tratante de arte, me habló del dadaísmo y el surrealismo de Max Ernst, de las confesiones de un rebelde de Sergej Aleksandrovic Esenin, me enseñó láminas de la etapa más espiritual de Kandinsky y de los exponentes del pop art (arte popular), Warhol y Lichtenstein.
Buhoviejo se hallaba sentado en su silla de cáñamo encontrada en el contenedor de la vida. Había saltado de muchos trenes en marcha, conducía un carro con cartones, mantas agujereadas y sueños desvanecidos bajo un cielo prieto de circunstancias adversas. Apretujando su cabellera gris, una gorra calada, de cazador ecologista sobre la cara surcada de grietas como barro en el lago seco. Curtido por el aire, el sol, el frío... y el rencor. Me ofreció cinco días de senderismo y un par de botas untadas de lodo del sur. Contaba que huía de las crueles ciudades con brutales terrados infestados de parabólicas y antenas-cruces gamadas que interferían en las ignorancias receptoras de ondas expansivas, atrayendo información negativa de poderosas sectas destructivas hacia una posible diversidad mundializada y enriquecedora cultura mestizada...
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