miércoles, 3 de enero de 2018
Ayeres de feria...
martes, 26 de diciembre de 2017
La vida es hermosa???
Alguien me dijo que la vida es
hermosa y no supe qué responder…me acordé de los 22 países que actualmente
siguen en guerra, en conflictos inacabados y cruentos por un pedazo de tierra, petróleo,
religión o creencias e idealismos fundamentalistas totalitaristas:
Otro me habló de su dios
misericordioso y compasivo…y yo que soy rama, piedra, charco y aire, pensé en
la inmensa mayoría de niños- soldados reclutados y entrenados con odio para interés del adulto. Imaginé los pocos que saben leer y escribir, la alta
tasa de mortalidad infantil, los campos de refugiados, hileras de “sintecho”, trabajos forzados, torturas,
violaciones, éxodos y exilios, escaso acceso al agua potable y al saneamiento
básico, gobernantes corruptos, secuestro de trabajadores, explotación de los
recursos naturales, mafias, venta de armas y drogas, prostitución, enfermedades, miseria,
hambruna….Todo incluido en el mismo menú. Nos gobiernan a base de cortar
cabezas, siempre los mismos cuellos, la misma sangre…otorgando transfusiones a
los más ricos y establecidos “criminales financieros”.
jueves, 21 de diciembre de 2017
“El mundo es ansí” (Diciembre 2017)
Escribía su filosofía y experiencia cosmopolita, con letra antiqua y redondeada, sobre pergamino natural, con pluma de ave y tinta de nuez. Buhoviejo vive en la calle, en pleno 2017, como estilita del siglo V, sobre pilares de columnas existenciales, quizá no tan radical en su verticalidad, él caminaba por la ciudad llana, huía del sistema impuesto en la sociedad de consumo. Sin política, sin religión…nihilista positivista. Conversaba lo justo y necesario. Pedía con orgullo constitucional, derechos para compartir con los menesterosos, esos seres, compañeros de infortunio que los gobiernos intentaban velar, para no desgarrar el teatro urbano…Nadie conocía el pasado de Buhoviejo, así que siguiendo a la naturaleza humana, las gentes maliciosas concebían barbaries de todos los matices, sin argumentos…solo profecías creadas por la desidia y el hastío de mentes cautivas, constituidas por gobernantes dictatoriales, sin escrúpulos. Buhoviejo no comprendía el patrimonio de algunas clases religiosas. No lograba asimilar que se dejaran agonizar a países enteros. Las corrupciones políticas y sociales, la educación de las escuelas que enseñaban a rivalizar y no a compartir los sueños. Las violencias del día a día y las de las guerras…sollozaba con aflicción en las noches frías y repartía lágrimas, mantas y algo de comer…Una jornada, Buhoviejo desapareció y como nadie conocía su historia, las gentes maliciosas se inventaron calumnias sin tintes de veracidad…y es que cómo decía Pío Baroja: “El mundo es ansí”…
jueves, 14 de diciembre de 2017
“El mal hábito de usar sombrero, para esconder las ideas.” (Diciembre de 2017)
El
paisaje, diríase pintado por Edward Hopper, es yermo y desértico…Aquí todos detienen sus
vehículos para refrescar el gaznate, llenar el depósito de combustible y quizá
atrapar unos billetes al destino, si éste se acerca.
Ya se
oculta la luz de la faz quebrantada y asoma una Luna gigantesca que baña el
barro seco hasta llegar al horizonte y una sombra solitaria, acompaña a las
serpientes y escorpiones que silban sus canciones salvajes.
La
soledad de unas vías muertas, una mina abandonada, las piedras que tiras a las
botellas, sin acertar a ninguna…el hastío del paso lento del tiempo, la crudeza
de la existencia, y la oscura roca, junto a los cactus alucinógenos, te hacen cavilar
en lo que te aguarda, en ese futuro incierto en la ciudad del deshielo.
Sanguinario viaje sin alma que has decidido postergar a un clima más salubre.
Te quitas el sombrero y rascas la mente,
rebuscando lucidez…pero sabes que es tarde para ti, hoy has ganado demasiado caudal
en la timba…
Para una
vez que saco algo, piensas.
Oyes como
se abren las puertas traseras de la taberna, cuatro o cinco individuos salen,
ebrios de excitación, exhibiendo bates de béisbol y cuchillos afilados por una
enorme rueda de piedra de arenisca…vienen hacia tí, con insultos de tramposo,
fullero y estafador, por no citar a tu madre…te colocas bien el sombrero y te
giras, dando unos pasos vacilantes…ves el cartel sobre la puerta donde describe
el nombre de este antro “El infierno del forastero” y sonríes, encendiendo un
cigarrillo, marchando hacia ellos…
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