viernes, 27 de noviembre de 2020

Falsas batallas contra artificiales gigantes… (25 Noviembre 2020)

Te conformas con el vaivén de los días transcurridos, uno a uno, siempre los mismos días, nunca otros días… Participas cada semana en juegos de azar, aún sabiendo que en un mayor porcentaje, es más posible que te caiga un rayo a que te toque la lotería.
Estás a favor de las ayudas humanitarias. Tú escribes en Facebook,  sobre temas sociales, para concienciar a las almas del purgatorio. ¿De veras, crees que con esto ya cumples con tu deber ciudadano? Ah¡¡¡ ¿Que también tienes dos blogs de fotografía de calle y relatos almáticos…y además otra página sobre cine, música, literatura y arte en general…? Te acuerdas que una vez escribiste:
“Nos salpican las lágrimas de sangre
de las rimas del hambre.
Contentos con recitar un verso,
no da alimentos al que en la pobreza
se ve inmerso…”
Admiras a las Organizaciones No Gubernamentales (ONG’s), pero tu ya te sientes muy mayor (ya se que te dirán que nunca se es demasiado mayor) para unirte a alguna de estas causas y entidades.
Te contentas con que tu familia y amistades estén bien.
Claro que habría que atender a los desafortunados más cercanos, y del mismo modo  a los refugiados que llegan huyendo de países en Guerra, muerte y miseria. ¿Pero tu solo, qué puedes hacer? Ya expones por internet tus quejas contra el fracaso del sistema y las sociedades hostiles.
Las redes sociales van llenas de injurias y críticas. Tú especulas que es una manera de mantenernos a raya para que no salgamos a manifestarnos por las calles de las metrópolis. Crees que nos dejan desahogar con los gritos tecnológicos y tras ello, cansados de luchar frente a nosotros mismos, en falsas batallas contra artificiales gigantes, con las pantallas y teclados, rebajamos la ira y dormimos satisfechos de haber defendido on line a nuestro país…para el mundo mundial.






miércoles, 7 de octubre de 2020

¿Existe el sentido de la vida?... (27 septiembre 2020)

Hace algunos años, conocí a Demócrito. Era un tipo encantador, alegre e inteligente. Me confesó que no vivía aquí en la tierra, solo estaba de paso, visitando a unos familiares ya mayores.
Me explicó que Paxsiedra era un planeta desconocido, allí no existían géneros ni razas…todos eran personas. Las bases consolidadas: la educación, la justicia, el conocimiento y el cuidado a la población y a su entorno ambiental.
Trabajaban para el bien común, relegaron cualquier argumento que pudiera incitar a la violencia como la ambición, la sexualidad, las leyes, las religiones… Simple y llanamente se trataba de obrar correctamente y en libertad, así se creó un valle sin lágrimas, sin enfermedades ni muerte. Paxsiedra era un lugar al que llegar para pasar una temporada de crecimiento emocional. Como unas largas y sanas vacaciones. Recuerdo que Demócrito comentó que no había muros, no había fronteras, banderas ni políticas destructivas… En Paxsiedra, todas las personas remaban en la misma dirección y los vientos les eran favorables. Le pregunté si no se cansaban de tanta humanidad y respondió con un no rotundo.
¿Porqué íbamos a cansarnos de estar bien…? Lo que verdaderamente agota es ver a la gente sufrir, combatir, destruir, exterminar… Aquí nos respetamos, nacemos para vivir en colectividad y ya que llegamos, por tanto vivamos en paz y en armonía, disfrutando de la naturaleza. Y al cabo de los tiempos, damos paso a las siguientes generaciones y nosotros nos retiramos a descansar…Todo es muy fácil y ameno en Paxsiedra.
Evidentemente cuando Demócrito marchó, me dio por rumiar su reflexión y al punto le di la razón, lo más natural era dar vida y ayudar a vivirla…
Pero claro, entonces sonaron las campanadas de la Ermita de los sueños y me levanté recordando que me hallaba en el año 1939, en una trinchera, encubierto en el fango, en medio de una cruenta guerra civil...







lunes, 13 de julio de 2020

“No creo que la muerte cambiara demasiado mi vida” (Agosto 2018)

Federico recorrió aquellos tiempos, los que ni tú ni yo recordamos. Él volaba bajo las húmedas tierras, sorteando raíces milenarias, mientras dábamos giros a nuestras lagunas reales, entre sueño, esperpento y fantasía…Federico, conoce lo que los años nos esconden…no vivimos lo que no ha sucedido, solo son oasis en la mente, espejismos surrealistas en el pensamiento. Lavados cerebrales.
Somos “máquinas incivilizadas”, en esta época, no tiene cabida el transitar sobre líricas… los caminos paralelos del romanticismo desaparecieron por asfaltos de evolución…tráficos superpoblados, accidentados y violentos.
Federico, se agarra con fuerza a la rama de olivo… Los únicos andurriales que nos quedan, son las hermosas letras que argumentan edenes y elecciones libres. Nos conceden escenarios en los que hay que pagar tu propia existencia por adelantado…ramificaciones de quimeras, cortinas de humo para crear la “sinvida”. Polvos en la bebida, drogas de diseño para errar sin billete…solo de ida, por favor…quédese con la vuelta.

Federico, me contó antes de ser ejecutado, que “la muerte no cambiaría demasiado su vida” tras lo cual recibió cinco proyectiles en el corazón y como no expiraba, un “tiro de gracia” en la sien…Murió sonriendo y con un guiño extraño en un ojo…en la solapa una flor roja, sin espinas…Creo que resucitó al tercer día…






miércoles, 17 de junio de 2020

Lenguas desbocadas… (Marzo 2020)


Como puede ser que toda la tierra esté afectada por un virus…?

No lo concibo. ¿Tanto cuesta contrastar una noticia…?

No seáis gaznápiros por favor…

El miedo y la falsedad son venenos letales. De la misma manera, la estupidez.

Plantéate explayar tu mente de modo benéfico en lo posible…no me ametralles constantemente con “aventis”que no son verídicos.

En la televisión, tan solo veo cine y algún reportaje si me interesa. En la radio, música a mi gusto y ciertos debates sociales…

Pánico? Todo recto y a la derecha y cuando llegues a la señalización de peligro, en la cual se lee: necios, puedes escoger por desazonar o, por dar ánimos y mensajes de afecto a los abuelos y gentes más precisados que tú…

Dales valor, dales coraje. Sirve paz, no guerra.

Información la justa y necesaria y no dejes que el monotema se convierta en un bombardeo viral que cree patologías y delirios a los ya paranoicos ciudadanos…






lunes, 1 de junio de 2020

El CUARTO MUNDO, pobreza extrema… ¿Irreversible…?

…A este lado del río, el frío, la enfermedad, la pobreza y el hambre conviven en la orilla de unas aguas extenuadas de trasegar los efugios fecales y toxinas orgánicas de la “civilización”…Las chimeneas expulsan humaredas eternamente ennegrecidas y los tubos de escape de los autos locos, zigzaguean, escupiendo enloquecidos su contaminación ambiental.
Si transitas por las calles macilentas de los barrios de la ciudad, verás a proscritos enmascarados, los descubrirás, enguantados a dos metros de la mortecina realidad, y mientras tarareas una canción bohemia de la época, te cruzarás con los abanderados de aquella guerra donde no se halló nada más que todo lo que se perdió, se perdió absolutamente todo… los chiquillos todavía corretean a estas horas de la atardecida jornada, rostros manchados por el polvo y los sollozos de la necesidad, los perros famélicos escudriñan entre la basura humana…a este lado del río merodea la putrefacción. Una barcaza se aleja con los cuerpos fenecidos en la mañana de hoy. Dos músicos tocan sus violines y las madres y abuelas imploran perdones, tapándose las bocas desdentadas con manos huesudas, temblorosas de emoción y resignación…













miércoles, 6 de mayo de 2020

"Fríos paraisos artificiales…” (Diciembre 2017)

Hace algunos años que envejecer aislados, comienza a liderar audiencias…Vivimos hoy de manera incipiente, un futuro tecnológico inédito, sin precedentes. De forma descomedida y vertiginosa hemos comenzado a transitar por un sistema que hasta ahora era “ciencia ficción” y por tanto desconocemos factibles patologías posteriores...
Heredamos la existencia, diseñada de apariencias y estudios erróneos que enseñan a magnificar la competitividad. Perseguimos un estereotipo común sobre la ilusoria felicidad convencional, que nos la ofrecen los gobernantes y reyes, enriquecidos por impuestos y leyes desmedidas al pueblo subyugado, admiramos las superficialidades y modas frívolas, músicas comerciales de letras vanas y cineastas y deportistas de élite acaudalados. Construidos los países sin alma, sin misericordia, sin ley de ciudadanía.
A menudo, los premios, no son más que un castigo para los “vencidos” y excesivas veces suelen ser, enchufes y amiguismos ilícitos y degradantes.
La actual sociedad “civilizada” rechaza el término, Indiviso, formando parte de una cadena social repoblada por individuos constituidos de manera autómata, sin libertades, programados para acatar dictaduras.
Pese a que las redes arteriales fluyen como verdaderas yedras de comunicación, creemos estar conectados con el mundo cultural, de forma “amigable”, la información (a menudo falsa) nos llega como tsunamis sin tiempo a digerir y nos vemos obligados a contrastar todo lo que vemos y leemos.
Los agigantados avances científicos, con sus pros y sus contras, pueden mermar, si no se saben utilizar con conocimiento, calidades de desarrollo, en sectores sociales, laborales y de educación, creando paro, fracaso escolar y adicciones…Quizá habría que investigar, antes de sacar al mercado, lo que llamamos evolución tecnológica que hoy convive con el aislamiento, la enfermedad, el ausentismo, la desigualdad creciente de clases, la indigencia y la soledad…
El humano, del uso hace abuso…Hermano cangrejo…


















miércoles, 4 de marzo de 2020

JOE VOLADO... (Noviembre de 2002)




Emisoras de radio, estamos trasmitiendo…cadenas de televisión sincronizamos el miedo en riguroso directo. El caos desvaría…hoy no hay colegio, la situación es desesperada…las adolescencias observan apoyadas en el muro.
Veinte litros de agua bendita por metro cuadrado, tomad y bebed…
A veces huir es el lugar de dónde vienes. Joe Volado alunizó en un pretérito indefinido, llegó sin tripulación, sin nave…sin credenciales…desconociendo la ruta, la velocidad y el tiempo transcurridos. Transita solo la física…la duda atraviesa sus pensamientos, ¿no hay tierra en este planeta? Un hombre acaba de germinar en la llanura del desconcierto, no sabe dónde buscar raíces y la adicción al alcohol le está ahogando en el quebrado cenagal del ausentismo. Eclipsado de los archivos, desapercibido por las arterias de ida y retorno ¿qué infiernos llora?
Joe solitario enmarca sus recuerdos entre crucificados tapices surrealistas ajusticiados por el camino. Aterradoras alboradas de góticos despertares…iba dejando una estela de mismos ayeres por orillas de pueblos, ciudades, playas lóbregas, por atajos de piedra y rondas emparedadas de gris abandono y extrablancos vacíos amnésicos. El cielo surcado de señales, un desierto de símbolos que jamás expresaban nada.
El viajero espacial pensó y al pensar se asustó porque los pensamientos huían hacia la libertad y se arremolinaban cual dunas creadas por las aspas del dulce cachimbo y concebían el suspiro azucarado…así que respiraba el guarapo y su propio trigo con cornezuelo espiritual y extraía el agua del bagazo de la existencia. ¿Realmente existía el tiempo? Había días sin memorias, minutos traspapelados en cajones destartalados, segundos que fueron primero, quemados en cualquier silo…habrán saetas que darán giros insubordinadas en inútiles esferas. El eremita se remolca por limbos que pretendieron darle olvido…él seguiría perpetuando una maldición. Una diabólica jugada de agujeros negros le dejó exánime bajo los escombros de un futuro que no era suyo. Quién anda por las brechas de latifundios hirientes, quién dosifica el soplo que inhala por si persiste trecho en este excéntrico distrito. ¿Dónde fue el pánico? Siente el aguijón de la soledad clavado en alma escanciada. Desertada en inhóspito azar.
Ayuno de vocablos, es mendigo en el banco del camino, letrado de la paz y el hambre.
Hay días que el mutismo llama a la puerta y la sombra se afirma en el sillón, es entonces cuando alienta ese exiguo y rociado oxigeno de pesadumbre, esa tenue bruma que se cierne en el contexto. Qué admirable es la soledad y qué doliente y desamparada comprenderla allí tan…desguarnecida. El insociable mira el infinito horizonte plateado y sedentario y a lo alto el edén preñado de nubes que demandan orillar en los cuartos de Luna, lluvia que desea caer para sembrar los áridos parajes…el viento cobra aliento tras fatigarse en su constante lucha con el hielo de ciertos corazones…calor, ternura, aroma.

OH, emoción real y apócrifa ¿cómo bucear en tus adentros sin agredir sentimientos?
No, heridas abiertas no, cicatricemos las huellas de los amores ardientes que ya se guardó duelo en su respetado y cauteloso espacio de tiempo…el soliloquio del desamparado, el “sincompañía”se siente único en su especie, trazos para decir que seguirá escribiendo pese a las mareas que zozobran en los puertos, saturados de bajeles anclados, astillados para prender fuego y ser recogidos por la sonora avalancha de una mano sin tizne, sí flama para secar los atavíos del ancestro éxodo tragado por los torbellinos del cosmos que del mástil más alto colgó su agradecimiento…ya sumergidas las aisladas islas en antaño margen de sensatez, ven, dale el beneplácito de éste tu madurado entendimiento. Le apena la lejanía en que acaece. Con un pañuelo en los ojos se miraba al espejo, el dedo en el percutor y un regocijo en los labios…nada parecía tan importante…la puerta giratoria de la noche deambulaba entre murmullos recorriendo desasosiegos, los barrotes de las celdas de su quimera accedían a tiempos en un vacío impalpable, golpes de silencio y fogatas, gorras de frío, una armónica, furgones de tren, esclavos vagabundos, luchas de perros y el Blues del más allá. En el reflejo del escaparate la ráfaga cruel de un instante de posible verdad. Quizá mañana regrese con otra composición y menos asustado vuelva a subir al escenario a gritar al publico enunciados reaccionarios para que despierten de su sueño extenuado. Es la era de la computación, mandad un e-mail o dejad sugerencias en el buzón de voz. Gracias.

Un fósforo ilumina el rostro masacrado de la incertidumbre, del llanto de una vida muerta…sobre la fresca arena el asceta personaje se siente asfixiado en el sudor febril de la cotidiana hojarasca…el nacimiento de un Satélite rojo relumbra en la agonía de un postrero día de trágicos presagios, ahora calados por una dócil quietud que relampaguea en el firmamento…estrellas troceadas se acercan a las espumas lúcidas de las aguas de la razón y se dice que desconoce sus pasos, esos profundos gráficos –supone- acaecidos en otro mundo…es vigilante de signos que tomó con desatino, desacierto del hierro caliente en sus manos. Creyó in extremis una culpa o manera de ser que luego se disipó creando la marca del estupor…allí empezaron las pesadillas y con ellas la inseguridad de alguien que solo trataba de evadir el maleficio, reconociendo el error trataría de cambiar la suerte del predestinado.

Huele a pólvora, borbotones de sangre hierven…humea el cañón, pálidos labios…un hombre yace en roca volcánica…las olas gigantescas se agitan, se llevarán el cuerpo y la pena para siempre con fuerza devastadora y depurarán una existencia que había dejado de latir tras el naufragio estelar.


















viernes, 17 de enero de 2020

Up and down...



Época de miserias en el crack del 29 y en la crisis de 2008.

Edy, sueña mientras rasguea con el arco su violín por las calles de ciudades donde señores fuman sus tabacos importados, y los pobres y harapientos adolescentes les piden unas monedas y cigarrillos… Pasan carros destrozados, animales sudorosos, sucios y desnutridos. Los señores van con sus trajes, abrigos y sombreros de alto copete al teatro del arte, donde se exponen obras de Thomas Hart Benton, Georgia O'Keefe, Philip Guston, Edward Hopper, Alice Neel y Jackson Pollock.
La marginación del pueblo, el aspecto devastador de la gran depresión. 
La soledad, el realismo social, los problemas raciales, inmigrantes judíos, apaceros nomadas.

Bailarinas, oscilan al compás del reloj de la torre Metropolitan Life Insurance Company Tower. En las esquinas los muchachos con las rodillas rascadas y zapatos agujereados suben a las ventanas para ver a las chicas danzar…Hace mucho viento y las veletas giran sin detenerse...









domingo, 22 de diciembre de 2019

HAY CUENTOS DE NAVIDAD...? Sed felices… y no me toquéis las narices… (20 Marzo 2019)

Coqueteando suavemente sobre la húmeda hierba de pre invierno, se contonea tímidamente una pequeña flor de entretiempo, desnuda de tallo para abajo. Los enanitos del bosque se abrigan con gruesos jerséis, mantas y gorras…Faltaban pocos minutos para la medianoche, la niebla habíase disipado y allende de los ríos trucheros del norte, las abuelas de blancanieves tejían canastos y lavaban lana, los cazadores de lobos, criaban algunos caballos y confeccionaban baratijas de hierro, caperuzas rojas y cuero.
Bajo unos árboles, alrededor de las carrozas y caravanas, las familias del reino, cantaban, tocaban la guitarra y las palmas, mientras bebían de una bota de vino, se pasaban de mano en mano un cigarrito de la risa y mantenían encendido el fuego de la vigilia con sumo cuidado de no quemar al niño de madera con una nariz tan larga. Una espada de caramelo se hallaba cual leyenda anclada, encallada en una roca, nadie conseguía despegar el susodicho chuche de fresa y limón, hasta que por casualidad, un día pasó por allí la hermosa madrastra que perdió en unos traspiés su zapato de finas hierbas del campo y al caerse sujetó del dulce empalagoso y sin quererlo ni beberlo, el azucarado espadín cedió…la gente alrededor del fuego dejaron de cantar, de tocar la guitarra y las palmas y conociendo la fábula, corearon a pelo un ¡ooooooh! de asombro y acto seguido vitorearon a la bella que por su fuerza, llamaron bestia y allí mismo fue donde conoció al gran mago Merlín que trabajaba en un circo de las afueras de la ciudad de Nottingham. Entonces un famoso ladrón, un tipo al que llamaban Robin el truhán, por arte de birlibirloque se hizo con la espada, la cortó en pedacitos equitativos y repartió éstos con los tres cerditos y un tal Guillermo Tell que paseaba con su hijo, el cual llevaba una manzana en la cabeza…
En estas tierras mágicas, nadie muerde manzanas envenenadas, no hay ánades feos ni asesinan a madres de cervatillos desvalidos.
Peter el pan-adero, se quedó chico y no volvió nunca jamás a ver luciérnagas (cerditas de luz) y sí al capitán de 15 años que andaba perdido, buscando Valparaiso allá por los mares y selvas de las costas Peruanas, eso cree y cuenta el teenager.
Cualquier parecido con la fantasía, es pura realidad. Y como decía tartamudeando, un famoso conejo de la suerte, de los años 60: Esto es todo, amigos…



















miércoles, 27 de noviembre de 2019

Resurgen los pasados, aquellos que siempre habían estado aquí presentes y creíamos muertos y enterrados… (Agosto 2018)



La fotografía debiera tener el objetivo de “guardar en la memoria” aquellos instantes de celebración, paisajes, retratos de la familia y amigos, momentos que queremos inmortalizar, inolvidables e idílicos. Más también capturar el tiempo y fotocopiar su paso, a veces devastador…todos nos iremos, pero las imágenes pernoctarán, como antaño se tenía la pobre costumbre, en una vieja caja de zapatos de cartón gris.

A veces (siempre a veces, nunca siempre) vemos belleza, tristemente, en los ancianos y sus rostros arrugados como lodo seco en el lago de las infancias. En mendigos, borrachos y yonkis que duermen en las calles o los que decidieron cruzar el infinito (vagamundos) para conocer las innúmeras culturas de esta tierra.
En los Beatniks de los 40 y 50 en aversión contra el “American Way of Live” o los hippies de los 60 en rebelión por la guerra de Vietnam y el sistema materialista, capitalista…Claro, también se cubrieron las guerras mundiales, el apartheid, desastres naturales, los ambientes de Jazz y Rock…Si no fuera por los reporteros, seguiríamos engañados, sin noticias, como cualquier país gobernado por dictadores…

Paralizando las piedras del camino con varios clicks, una mujer negra fuma un enorme puro habano. Una pareja baila un swing americano, frente a un Mercedes benz 170 v del año 1937…Observo, sin mover un dedo, sin pestañear, junto a las autoridades alemanas, los linchamientos de “La noche de los cristales rotos• allá en noviembre de 1938…Demasiadas guerras y ninguna paz.








viernes, 22 de noviembre de 2019

Fotografía callejera…y literaria… (Octubre 2019)


La fotografía que llamamos “de calle”, es algo mucho más profundo que darle a un botoncito metálico y escuchar un “click” hermético…

La fotografía callejera, imprime unos límites y agita conciencias. Es importante conocer y saber tratar a las personas, que de repente se sienten invadidas en su libre andadura por las calles de la ciudad.
La psicología, la filosofía y la empatía, nos ayudarán a tratar posibles discrepancias o malos entendidos, ya que previa o posteriormente deberemos pedir permiso a la gente que enfocamos. Esto actualmente con la cámara digital, se puede hacer ya que nos facilita el borrado si el “cliente” nos lo exige…y el cliente siempre tiene razón.
A veces podemos hacer tomas de espaldas o fotografiar multitudes en manifestaciones o celebraciones públicas que quizá no hará falta pedir autorización…Habrá que ir conociendo los momentos. Asimismo subsiste un asomo de “noble picaresca” en ello... La cámara, la gente y tú seréis cómplices en cada una de las instantáneas creadas.
Es todo un mundo visual y sensorial, caminar buscando presas que perpetuar, disparando a diestro y siniestro…Luego hay que conversar, exponer lo que concibes, si lo vas a publicar y ellos deben quedarse satisfechos con tus mensajes…
Retratar la calle, representa sociabilizar con el hábitat, formar una pieza del decorado y como todo acto en esta vida, acaecerán intervalos de ilusión, simpatía y sensatez y luego soplos desagradables que has de tantear y paliar con el dialogo…
A veces me he encontrado con ciertas personas que ellos mismos, me han pedido que les hiciera unas fotos y se las he enviado por Facebook, otras se han podido enojar y tras las explicaciones hemos acabado hablando un buen rato y dándonos las manos. Otras me han pedido que las borrase y aunque duele hay que hacerlo…
La fotografía nos plagia un estremecimiento indagador de, invocación al repaso, de lo que nombramos “vida”, la nuestra y la de nuestro alrededor, así vivimos el pasado en imágenes quietas, pero reveladoras de un tiempo y su sustancial entorno…
…encuentras material fotográfico en cualquier rostro, en cualquier calle o paisaje de esta tierra hiriente y convulsa…miradas, gestos y acciones sociales…todo continúa aquí, el tiempo es simplemente eso: una cámara oscura donde atrapar y enquistar el momento esencial, visto desde el alma y el sentir del objetivo…





















martes, 8 de octubre de 2019

“El mundo es ansí” (Diciembre 2017)


Escribía su filosofía y experiencia cosmopolita, con letra antiqua  y redondeada, sobre pergamino natural, con pluma de ave y tinta de nuez. Buhoviejo vive en la calle, en pleno 2017, como estilita del siglo V, sobre pilares de columnas existenciales, quizá no tan radical en su verticalidad, él caminaba por la ciudad llana, huía del sistema impuesto en la sociedad de consumo. Sin política, sin religión…nihilista positivista. Conversaba lo justo y necesario. Pedía con orgullo constitucional, derechos para compartir con los menesterosos, esos seres, compañeros de infortunio que los gobiernos intentaban velar, para no desgarrar el teatro urbano…Nadie conocía el pasado de Buhoviejo, así que siguiendo a la naturaleza humana, las gentes maliciosas concebían barbaries de todos los matices, sin argumentos…solo profecías creadas por la desidia y el hastío de mentes cautivas,  constituidas por gobernantes dictatoriales, sin escrúpulos. Buhoviejo no comprendía el patrimonio de algunas clases religiosas. No lograba asimilar que se dejaran agonizar a países enteros. Las corrupciones políticas y sociales, la educación de las escuelas que enseñaban a rivalizar y no a compartir los sueños. Las violencias del día a día y las de las guerras…sollozaba con aflicción en las noches frías y repartía lágrimas,  mantas y algo de comer…Una jornada,  Buhoviejo desapareció y como nadie conocía su historia, las gentes maliciosas se inventaron calumnias sin tintes de veracidad…y es que cómo decía Pío Baroja:  El mundo es ansí”…

















sábado, 28 de septiembre de 2019

Almas espirituales sin hueso... (19 Julio 2019)

Acaeció una noche en la que pude traicionar a la realidad y subsistir agazapado en la vigilia, donde moran los sueños.  Y es así como descubrí un pequeño atajo tridimensional, el cual me trasladó hacia la extratierra…
Nacía un nuevo Universo eternamente ecuánime, despojado de hostilidades, de razas, de religiones, de sexos, sin leyes…flotábamos en fantasía, brisa liviana  sin conocer holocaustos. Convivíamos altruistamente en paz y más tarde gloria…Hologramas jubilosos, calma primigenia viajera en tiempos previos a la creación de una tierra hostil que naufragó en infames sociedades despojadas de libertad.
Madre, ya murió aquel inmundo esperpento…aquí no reside la oscuridad.
Éramos almas en stand byAuras Incorpóreas, níveas, sin máculas…

Éramos simientes espirituales, sin piel, sin huesos…sin putrefacción…navegábamos ingrávidos, entre el aire puro y salvaje y el equilibrio en un oasis sin espejismos.







sábado, 7 de septiembre de 2019

A veces…siempre (1 Diciembre 2009)

Debiera de ser cauto nuestro andar…escribir con la pluma en el corazón… ¿O es que ya se secaron todos los tinteros? Aquella barca adormecida en el lago, mece mis contemplaciones y apacigua mis aguas. Correspondiera describir los fusilamientos de la razón…enfurecer las almas ultrajadas…escribir para contar, entretener o herir…pero siempre con palabras de verdad, cultivar humildes y sencillas letras de paciencia y eternidad…enseñar o aprender…escuchar con atención…sin engaños…real o fantasía pero escribir sin prisas…Comprometiera leer con calma, honestidad…comentar sin falsedad ni hipocresía. En mi sueño te escribo una carta de papel…léela en blanco y negro…y guárdame los sellos para mi colección.









lunes, 15 de julio de 2019

La ley de la selva… (Enero 2019)



Todos somos emigrantes. Llegamos a una tierra que no es de nadie…una hacienda sin dueño. Y envueltos en aguas sucias y sangrientas de confusión, nos deja la mar, en su playa desierta, en la orilla perdida del llanto y el desconcierto, sin raíces y sin escamas resbaladizas…Papá universo se desentiende y nos olvida a las puertas del Código de Hammurabi y su ley del talión…Aquello es una estancia, donde nadie nos atiende y gateando cruzamos un vacío gélido y putrefacto que ya no nos abandonará a lo largo de la existencia y de repente nos encontramos en la selva, donde su ley nos esclaviza y debilita y divide…y aquí seguimos, “no siendo”, en una madre tierra conquistada y violada por sectas ignominiosas…