viernes, 20 de mayo de 2022
Algunos hombres buenos... (25 Enero 2022)
jueves, 16 de diciembre de 2021
LA LEYENDA DEL SUICIDA (ENTRE SOMBRAS DE LO REAL) Actualizado 2021.
lunes, 1 de marzo de 2021
“VIEJECITO..." (1996)
Brillaba
la noche en el camposanto. Tierra de pasados enterrados. Nacían los recuerdos
donde no había más cielo que el suelo que pisaban los pensamientos, a la busca
de la inmortal ausencia. Huesos y crisantemos, oraciones y depresiones, ¡qué
lugar tan eterno! Daba miedo caminar por la espesura y la Luna bañaba la
negrura.
Corría la lágrima sincera por la mejilla de mármol, de la escultura.
La Dama lloraba tanto, leyendo arrodillada la pequeña esquela inscrita en la sepultura.
Sombras, claroscuros, el vagabundo come el aire, sentado, sobre una fresca losa, al cobijo del tiempo, de la inmensa soledad y del silencio espacial. Espera tranquilo mirando los edificios ficticios de los duendes invisibles, que respiran en sus tumbas cerradas.
Duerme al amparo de unos brazos ancestrales, fantasmales pero queridos, amigos conocidos. Ángeles de los vagones de trenes que compartieron largos recorridos de aliento y peligro.
Sueña en lluvias de ayeres, en nieves y atardeceres, en aquellos horizontes que jamás llegó a alcanzar, fuera de su luminosa imaginación. Se retiró del mundo, huyó de su olvido y tembló
emocionado,
comenzando a andar, excitado, por el influjo de una senda que le llevaría hacia
un viaje sin lastres, y a un entendimiento universal del conocimiento.
Se fusionó con los dioses del mar, formó parte de la naturaleza. Anduvo por ecos que le transmitieron sus propias palabras. Aprendió del cansancio. de las plantas inmóviles.
Al final dejó la carretera y refugió su pobreza, perdida en alguna alcantarilla, cerró con llaves de acero, las puertas de la calle.
Sus pasos callaron y le sedujo el llanto del cementerio.
Por la mañana no despertó, el frío le mató, su alma se fue con el viento.
Nadie lloró por el indigente, una leve plegaria bastó, para volver a la realidad cotidiana de la que el anciano, escapaba satisfecho.
La hierba y las flores de nuevo crecieron, las estaciones siguieron su curso.
¿Y a quién le importa la historia sin nombre, de un desconocido parásito de la sociedad, fría como la losa de una tumba cerrada?
domingo, 20 de diciembre de 2020
Cerco de percepciones... (Junio 2007)

viernes, 27 de noviembre de 2020
Falsas batallas contra artificiales gigantes… (25 Noviembre 2020)
miércoles, 7 de octubre de 2020
¿Existe el sentido de la vida?... (27 septiembre 2020)
lunes, 13 de julio de 2020
“No creo que la muerte cambiara demasiado mi vida” (Agosto 2018)

Federico recorrió aquellos tiempos, los que ni tú ni yo recordamos. Él volaba bajo las húmedas tierras, sorteando raíces milenarias, mientras dábamos giros a nuestras lagunas reales, entre sueño, esperpento y fantasía…Federico, conoce lo que los años nos esconden…no vivimos lo que no ha sucedido, solo son oasis en la mente, espejismos surrealistas en el pensamiento. Lavados cerebrales.
Somos “máquinas incivilizadas”, en esta época, no tiene cabida el transitar sobre líricas… los caminos paralelos del romanticismo desaparecieron por asfaltos de evolución…tráficos superpoblados, accidentados y violentos. Federico, se agarra con fuerza a la rama de olivo… Los únicos andurriales que nos quedan, son las hermosas letras que argumentan edenes y elecciones libres. Nos conceden escenarios en los que hay que pagar tu propia existencia por adelantado…ramificaciones de quimeras, cortinas de humo para crear la “sinvida”. Polvos en la bebida, drogas de diseño para errar sin billete…solo de ida, por favor…quédese con la vuelta.
Federico, me contó antes de ser ejecutado, que “la muerte no cambiaría demasiado su vida” tras lo cual recibió cinco proyectiles en el corazón y como no expiraba, un “tiro de gracia” en la sien…Murió sonriendo y con un guiño extraño en un ojo…en la solapa una flor roja, sin espinas…Creo que resucitó al tercer día…
miércoles, 17 de junio de 2020
Lenguas desbocadas… (Marzo 2020)
lunes, 1 de junio de 2020
El CUARTO MUNDO, pobreza extrema… ¿Irreversible…?
miércoles, 6 de mayo de 2020
"Fríos paraisos artificiales…” (Diciembre 2017)

A menudo, los premios, no son más que un castigo para los “vencidos” y excesivas veces suelen ser, enchufes y amiguismos ilícitos y degradantes.
La actual sociedad “civilizada” rechaza el término, Indiviso, formando parte de una cadena social repoblada por individuos constituidos de manera autómata, sin libertades, programados para acatar dictaduras.
Pese a que las redes arteriales fluyen como verdaderas yedras de comunicación, creemos estar conectados con el mundo cultural, de forma “amigable”, la información (a menudo falsa) nos llega como tsunamis sin tiempo a digerir y nos vemos obligados a contrastar todo lo que vemos y leemos.
Los agigantados avances científicos, con sus pros y sus contras, pueden mermar, si no se saben utilizar con conocimiento, calidades de desarrollo, en sectores sociales, laborales y de educación, creando paro, fracaso escolar y adicciones…Quizá habría que investigar, antes de sacar al mercado, lo que llamamos evolución tecnológica que hoy convive con el aislamiento, la enfermedad, el ausentismo, la desigualdad creciente de clases, la indigencia y la soledad…
El humano, del uso hace abuso…Hermano cangrejo…
miércoles, 4 de marzo de 2020
JOE VOLADO... (Noviembre de 2002)
Emisoras de radio, estamos trasmitiendo…cadenas de televisión sincronizamos el miedo en riguroso directo. El caos desvaría…hoy no hay colegio, la situación es desesperada…las adolescencias observan apoyadas en el muro.
Veinte litros de agua bendita por metro cuadrado, tomad y bebed…
A veces huir es el lugar de dónde vienes. Joe Volado alunizó en un pretérito indefinido, llegó sin tripulación, sin nave…sin credenciales…desconociendo la ruta, la velocidad y el tiempo transcurridos. Transita solo la física…la duda atraviesa sus pensamientos, ¿no hay tierra en este planeta? Un hombre acaba de germinar en la llanura del desconcierto, no sabe dónde buscar raíces y la adicción al alcohol le está ahogando en el quebrado cenagal del ausentismo. Eclipsado de los archivos, desapercibido por las arterias de ida y retorno ¿qué infiernos llora?
Joe solitario enmarca sus recuerdos entre crucificados tapices surrealistas ajusticiados por el camino. Aterradoras alboradas de góticos despertares…iba dejando una estela de mismos ayeres por orillas de pueblos, ciudades, playas lóbregas, por atajos de piedra y rondas emparedadas de gris abandono y extrablancos vacíos amnésicos. El cielo surcado de señales, un desierto de símbolos que jamás expresaban nada.
El viajero espacial pensó y al pensar se asustó porque los pensamientos huían hacia la libertad y se arremolinaban cual dunas creadas por las aspas del dulce cachimbo y concebían el suspiro azucarado…así que respiraba el guarapo y su propio trigo con cornezuelo espiritual y extraía el agua del bagazo de la existencia. ¿Realmente existía el tiempo? Había días sin memorias, minutos traspapelados en cajones destartalados, segundos que fueron primero, quemados en cualquier silo…habrán saetas que darán giros insubordinadas en inútiles esferas. El eremita se remolca por limbos que pretendieron darle olvido…él seguiría perpetuando una maldición. Una diabólica jugada de agujeros negros le dejó exánime bajo los escombros de un futuro que no era suyo. Quién anda por las brechas de latifundios hirientes, quién dosifica el soplo que inhala por si persiste trecho en este excéntrico distrito. ¿Dónde fue el pánico? Siente el aguijón de la soledad clavado en alma escanciada. Desertada en inhóspito azar.
Ayuno de vocablos, es mendigo en el banco del camino, letrado de la paz y el hambre.
Hay días que el mutismo llama a la puerta y la sombra se afirma en el sillón, es entonces cuando alienta ese exiguo y rociado oxigeno de pesadumbre, esa tenue bruma que se cierne en el contexto. Qué admirable es la soledad y qué doliente y desamparada comprenderla allí tan…desguarnecida. El insociable mira el infinito horizonte plateado y sedentario y a lo alto el edén preñado de nubes que demandan orillar en los cuartos de Luna, lluvia que desea caer para sembrar los áridos parajes…el viento cobra aliento tras fatigarse en su constante lucha con el hielo de ciertos corazones…calor, ternura, aroma.
OH, emoción real y apócrifa ¿cómo bucear en tus adentros sin agredir sentimientos?
No, heridas abiertas no, cicatricemos las huellas de los amores ardientes que ya se guardó duelo en su respetado y cauteloso espacio de tiempo…el soliloquio del desamparado, el “sincompañía”se siente único en su especie, trazos para decir que seguirá escribiendo pese a las mareas que zozobran en los puertos, saturados de bajeles anclados, astillados para prender fuego y ser recogidos por la sonora avalancha de una mano sin tizne, sí flama para secar los atavíos del ancestro éxodo tragado por los torbellinos del cosmos que del mástil más alto colgó su agradecimiento…ya sumergidas las aisladas islas en antaño margen de sensatez, ven, dale el beneplácito de éste tu madurado entendimiento. Le apena la lejanía en que acaece. Con un pañuelo en los ojos se miraba al espejo, el dedo en el percutor y un regocijo en los labios…nada parecía tan importante…la puerta giratoria de la noche deambulaba entre murmullos recorriendo desasosiegos, los barrotes de las celdas de su quimera accedían a tiempos en un vacío impalpable, golpes de silencio y fogatas, gorras de frío, una armónica, furgones de tren, esclavos vagabundos, luchas de perros y el Blues del más allá. En el reflejo del escaparate la ráfaga cruel de un instante de posible verdad. Quizá mañana regrese con otra composición y menos asustado vuelva a subir al escenario a gritar al publico enunciados reaccionarios para que despierten de su sueño extenuado. Es la era de la computación, mandad un e-mail o dejad sugerencias en el buzón de voz. Gracias.
Un fósforo ilumina el rostro masacrado de la incertidumbre, del llanto de una vida muerta…sobre la fresca arena el asceta personaje se siente asfixiado en el sudor febril de la cotidiana hojarasca…el nacimiento de un Satélite rojo relumbra en la agonía de un postrero día de trágicos presagios, ahora calados por una dócil quietud que relampaguea en el firmamento…estrellas troceadas se acercan a las espumas lúcidas de las aguas de la razón y se dice que desconoce sus pasos, esos profundos gráficos –supone- acaecidos en otro mundo…es vigilante de signos que tomó con desatino, desacierto del hierro caliente en sus manos. Creyó in extremis una culpa o manera de ser que luego se disipó creando la marca del estupor…allí empezaron las pesadillas y con ellas la inseguridad de alguien que solo trataba de evadir el maleficio, reconociendo el error trataría de cambiar la suerte del predestinado.
Huele a pólvora, borbotones de sangre hierven…humea el cañón, pálidos labios…un hombre yace en roca volcánica…las olas gigantescas se agitan, se llevarán el cuerpo y la pena para siempre con fuerza devastadora y depurarán una existencia que había dejado de latir tras el naufragio estelar.
viernes, 17 de enero de 2020
Up and down...
Época de miserias en el crack del 29 y en la crisis de 2008.
Edy, sueña mientras rasguea con el arco su violín por las calles de ciudades donde señores fuman sus tabacos importados, y los pobres y harapientos adolescentes les piden unas monedas y cigarrillos… Pasan carros destrozados, animales sudorosos, sucios y desnutridos. Los señores van con sus trajes, abrigos y sombreros de alto copete al teatro del arte, donde se exponen obras de Thomas Hart Benton, Georgia O'Keefe, Philip Guston, Edward Hopper, Alice Neel y Jackson Pollock.
La marginación del pueblo, el aspecto devastador de la gran depresión. La soledad, el realismo social, los problemas raciales, inmigrantes judíos, apaceros nomadas.
Bailarinas, oscilan al compás del reloj de la torre Metropolitan Life Insurance Company Tower. En las esquinas los muchachos con las rodillas rascadas y zapatos agujereados suben a las ventanas para ver a las chicas danzar…Hace mucho viento y las veletas giran sin detenerse...
domingo, 22 de diciembre de 2019
HAY CUENTOS DE NAVIDAD...? Sed felices… y no me toquéis las narices… (20 Marzo 2019)
En estas tierras mágicas, nadie muerde manzanas envenenadas, no hay ánades feos ni asesinan a madres de cervatillos desvalidos.
Peter el pan-adero, se quedó chico y no volvió nunca jamás a ver luciérnagas (cerditas de luz) y sí al capitán de 15 años que andaba perdido, buscando Valparaiso allá por los mares y selvas de las costas Peruanas, eso cree y cuenta el teenager.
Cualquier parecido con la fantasía, es pura realidad. Y como decía tartamudeando, un famoso conejo de la suerte, de los años 60: Esto es todo, amigos…
miércoles, 27 de noviembre de 2019
Resurgen los pasados, aquellos que siempre habían estado aquí presentes y creíamos muertos y enterrados… (Agosto 2018)
viernes, 22 de noviembre de 2019
Fotografía callejera…y literaria… (Octubre 2019)
La psicología, la filosofía y la empatía, nos ayudarán a tratar posibles discrepancias o malos entendidos, ya que previa o posteriormente deberemos pedir permiso a la gente que enfocamos. Esto actualmente con la cámara digital, se puede hacer ya que nos facilita el borrado si el “cliente” nos lo exige…y el cliente siempre tiene razón.
A veces podemos hacer tomas de espaldas o fotografiar multitudes en manifestaciones o celebraciones públicas que quizá no hará falta pedir autorización…Habrá que ir conociendo los momentos. Asimismo subsiste un asomo de “noble picaresca” en ello... La cámara, la gente y tú seréis cómplices en cada una de las instantáneas creadas.
Es todo un mundo visual y sensorial, caminar buscando presas que perpetuar, disparando a diestro y siniestro…Luego hay que conversar, exponer lo que concibes, si lo vas a publicar y ellos deben quedarse satisfechos con tus mensajes…
Retratar la calle, representa sociabilizar con el hábitat, formar una pieza del decorado y como todo acto en esta vida, acaecerán intervalos de ilusión, simpatía y sensatez y luego soplos desagradables que has de tantear y paliar con el dialogo…
A veces me he encontrado con ciertas personas que ellos mismos, me han pedido que les hiciera unas fotos y se las he enviado por Facebook, otras se han podido enojar y tras las explicaciones hemos acabado hablando un buen rato y dándonos las manos. Otras me han pedido que las borrase y aunque duele hay que hacerlo…
La fotografía nos plagia un estremecimiento indagador de, invocación al repaso, de lo que nombramos “vida”, la nuestra y la de nuestro alrededor, así vivimos el pasado en imágenes quietas, pero reveladoras de un tiempo y su sustancial entorno…
…encuentras material fotográfico en cualquier rostro, en cualquier calle o paisaje de esta tierra hiriente y convulsa…miradas, gestos y acciones sociales…todo continúa aquí, el tiempo es simplemente eso: una cámara oscura donde atrapar y enquistar el momento esencial, visto desde el alma y el sentir del objetivo…



