domingo, 19 de agosto de 2018

GRAN HERMANO...(Agosto 2018)

Nacimiento de Internet: La guerra fría entre EEUU y la unión soviética de los años 60’s
Las redes sociales, proyectan permanentemente información desmesurada. Tanta, que llega a crear el efecto contrario, el de desinformar, y asentar falsas noticias, enmarañando a los confiados navegantes que deben perder mucho tiempo en contrastar (Muchos ni lo hacen) 
Somos víctimas de la ignorancia informática… ataques cibernéticos, amenazas, virus espías, Cookies, spam y trolls…ponen difícil empatizar con la tecnología.
Un director ejecutivo de Informática Forense, explica lo que es la Deep web (Internet profunda)
“Es el alcantarillado de internet, donde se facilitan anónimamente armas y munición, drogas, pornografía infantil, billetes falsos. Un mundo nauseabundo e ilegal donde encontrar páginas nazis, de suicidio, de acoso escolar de organizaciones terroristas, de mafias, de delincuencia organizada, de sicarios… También compra y venta de múltiples clases de virus”
Quizás desconozcamos realmente estas redes que nos aprisionan y juegan con nuestros datos personales y con aplicaciones para desahogarnos virtualmente de problemas, lamentos y quejas y así no tener que pisar físicamente las calles para luchar contra los gobernantes y por los derechos sociales…Una manera de mantenernos estúpidamente dormidos…

viernes, 10 de agosto de 2018

Barcelona Ramblas fotos de calle Street Photography...


Actuales incidentes personales, forjan, que mi tiempo libre, se haya expandido, en todas las hechuras dables. Esto hace que casi a diario, salga de casa con la cámara (digital) fotográfica, colgada del cuello…Un hábito que hace años ambicionaba instaurar en mi vida y que por varias razones, entre ellas, la  carga y volumen de mi, Minolta analógica, de aquellos momentos, me impedían llevarlo a cabo.
Salir a recorrer las arterias de la ciudad de Barcelona, escrutando imágenes estimables a mi complacencia y modelo social, logran a menudo la simbiosis entre complicidad visual e integración emocional…El enorme entusiasmo por crear, o mejor dicho, por revelar lo ya construido, y que unas subsistencias morales, sancionadoras, crueles y deshilachadas, nos paralizaban del deleite de su enfoque fantástico y mágico.
A veces te sientes zozobrar en estas tierras inseguras, vas en busca de compañeros de carretera y disparas la imagen al azar…tal vez a la noche alcances pernoctar bajo techo y sin frío en el alma, húmeda de escarcha social…consigas la paz interior.

La fotografía nos plagia un estremecimiento indagador de, invocación al repaso, de lo que nombramos “vida”, la nuestra y la de nuestro alrededor, así vivimos el pasado en imágenes quietas, pero reveladoras de un tiempo y su sustancial entorno…

…encuentras material fotográfico en cualquier rostro, en cualquier calle o paisaje de esta tierra hiriente y convulsa…miradas, gestos y acciones sociales…todo continúa aquí, el tiempo es simplemente eso: una cámara oscura donde atrapar y enquistar el momento esencial, visto desde el alma y el sentir del objetivo…



















sábado, 4 de agosto de 2018

Imaginación Atrapada (Novela, 1993)


Es una novela ambientada en la negra posguerra española, basada primordialmente en las libres amistades de la infancia. Una historia de fácil digestión y sin embargo de una absorbente profundidad de campo, sobre los escombros de las ilusiones, familias mutiladas y las terribles soledades en lejanos exilios de tierras de nadie, que combina la inocente ternura con el trágico proceso de cambio hacia la madurez en medio del caos más absoluto. Esta metamorfosis, viene representada por un hombre adulto, enigmático, que igual pudiera ser un ángel custodio como la muerte de la niñez y la entrada a la adolescencia. O quizá...un simple sueño.

jueves, 26 de julio de 2018

La seducción de Meliluz Náyades...

Meliluz Náyades, posee juventud suficiente para enamorar, seducir y perseguir su sueño de acrobacia perpetua. Cuerpo grácil de chiquilla inquieta…redoblan los tambores y afina el violín…Pulsa “música”, con ansiedad y ceremonia, y aquí comienza su orgiástica actuación.
Temperamental, inicia su transformación vocacional de nativa salvaje, con ardor teje un selecto mestizaje de danzas orientales, fusiona el baile del vientre y el de los 7 velos con una aureola mística de destilado flamenco gitano. Expresión, ímpetu y devoción, fantasea con revuelos de candelilla y taconea un tango argentino a la vez que acaricia las notas de cualquier nocturno de Chopín…







domingo, 15 de julio de 2018

Una simiente que crece hacia el interior… (Julio 2018)

Querido amigo Celedonio, en estos días, pasan demasiadas circunstancias “fortuitas” en las que no me recreo y sin embargo sufro sus avatares. No sé ciertamente si vivo otros momentos o quizá la mezcla de sueños y olvidos, han reflejado mis mundos paralelos…atormentado por presuntas situaciones existentes, que al procurar investigar los alrededores del hipocampo, la memoria circula en espiral y así a menudo sueño (O creo soñar que lo hago) vidas que es imposible que haya protagonizado. Como ir conduciendo durante años al trabajo, cuando no tengo carnet, ni auto, y tampoco tengo trabajo…entonces al salir a la calle no sé donde dejé aparcado el vehículo y es entonces cuando pienso y me pregunto si es real mi preocupación. 
¿Será sueño, fantasía y realidad la misma corteza cerebral de la consciencia, inconsciencia y subconsciencia?
Amigo Celedonio, otras veces me río a carcajadas y dejo que el sueño me utilice, que me lleve consigo y pido humilde pero encarecidamente que no me haga volver jamás a ésta promiscua realidad tan absorbente…Pregunto sin respuestas, así convivo con las oscuridades de las calles de mis pensamientos, humedecidos por la tormenta del sábado.
Recalo en la nostalgia de la incertidumbre ¿error o temor? Y lo único que sé bien cierto es nuestro transitar, Celedonio, compañero de aquel pretérito tan vívido y fantástico…Aquel norte sureño abierto a los 4 vientos.
Bien, como te iba contando, anduve mucho tiempo sin identidad. Me olvidé de ser yo y creo que me largué… ¿A dónde? No tengo idea, no sé, oí hablar de existencias opuestas y me invadió el silencio, el miedo me atenazó y diría que no dormí ni soñé en días, claro que quizá en esos momentos ya no conseguiría saber nada de nada, qué vacíos visité y si la paranoia se vistió de lapsus ingrávidos…Busqué tierras menos hostiles donde depurar la piedra que llevaba en el alma…
Te escribo ahora mismo con la inocencia de un niño. Debes creerme, pues si tu no lo haces, nadie lo hará…es terrible observar como el pasado se muda en hojarasca otoñal y poco a poco ver que va desapareciendo, si tardas demasiado me habré disuelto, lo intuyo y cuando llegues a mí, seré como el horizonte que nunca puedes alcanzar…




















miércoles, 4 de julio de 2018

Siguiendo el recorrido de las calles de los suburbios. (Junio 2018)

La policía desalojó el campamento de indignados, homeless, new hippies y revolucionarios de un sistema mal interpretado por los principales protagonistas, aquellos que llevan el peso del guión…Sonaba Jazz del bueno, sí, nada menos que Miles Davies, y su álbum “In a Silent Way” de 1969…
Iñaky con la perra mía ya había partido pedaleando en su vieja bicicleta…camino del norte…Le dije: 
- En todo norte siempre hay un sur…
Él me respondió con el semblante muy serio:
- En mi norte solo hay campos de amapolas y el aire silba la simiente del alma blusera…el sur murió hace mucho tiempo de tristeza, hambre y sed.
Supe que se refería a la tierra yerma y al abandono de sus habitantes…
Franchesca, es italiana. Tiene esa piel suave que parece tierna y vulnerable, nadie diría que está sobreviviendo en las calles de la ciudad…salvo por su mirada dolorida y resignada, sus ojos miran a otros mundos más placenteros. Espero que algún día, deje de visitar a la dama blanca…
En las ramblas de Barcelona viven muchos trotamundos, unos están de paso, algunos se quedan por el influjo del anfiteatro humano que transita a riadas por la arteria principal y se ramifica por esas callejas estrechas y primigenias, adoquinadas del gótico, el borne o del raval.
Leyla, de Menorca, es fotógrafa y viene a pasar unos días a Barcelona. Va a todas partes con su maleta de ruedas, contenta, con regalos para su hija de 6 años…
Me crucé con un tipo muy original en su queja existencial.
-Para hablar con los muertos, solo necesito tiempo para estar y una silla cómoda…
Por lo menos me ofreció reflexión…
Sentado en un asiento del vagón de metro, un personaje agitaba las manos sin perder de vista al hombre que tenía al frente. Yo creí que marchaban juntos, pero en una parada, el hombre se levantó y bajó al andén, entonces con sorpresa vi que el amigo seguía gesticulando, al mismo tiempo que me llegaba un fuerte olor a vino caliente…
¿Alguna vez habéis visto a un sordomudo, borracho y hablando solo? (claro, a su manera, por señas)
En aquel momento examiné su desdicha y terminé por creer que yo mismo tenía algo que ver en ello…no, no te ocultes, que tú del mismo modo te encuentras en idéntica situación de culpabilidad, si la hay.
Allá en un rincón de la playa, Edgar, tiene libros, un trocito de mar y selvas de pensamientos y recuerdos grabados en las paredes…Se diría que lo tiene todo… la tierra se encuentra en reposo…el viento, sin respiración ¡qué silencio!
¿Quizá no llegará la noche…?
Johan, vive en la Plaça Reial. La policía ha intentado varias veces sacarlo de allí y no lo ha conseguido, desde entonces le llamo “asfalto”, a él le hace gracia…últimamente ya no le veo por allí…una de dos, o se lo han llevado a la fuerza o…”asfalto” se ha derretido…preguntaré a sus colegas de calle.
Continuará…
















miércoles, 13 de junio de 2018

PASTÍS DE BOHEMIA...(Marzo 2001)

Desde la onírica posada “la lenta agonía del poeta en el infierno etílico”, Tiranión, el náufrago, ve como se aleja la ola que le trajo el equipaje hasta su playa existencial. Cruza los dedos y se retuerce de dolor,-permítame que le aconseje la costa,-había prescrito el doctor José Curado de Raíz, orientando posibles dudas a su paciente. Las palabras del especialista fueron directas y precisas, tal como él exigía: Una enfermedad pulmonar le minaba la vida por el corto atajo de unos meses. Y he aquí un billete de tren, la estación y el hombre en el último y silencioso andén que el destino le deparaba. Jeremías es un visionario que ha llegado a Barcelona para estudiar la cultura milenaria de la ciudad, sonríe…
Saturio, taciturno y abotargado, disfrutaba de aquellas montañas rocosas donde antaño habitaron los guanches en el interior de las cuevas todavía con espíritus de los primitivos isleños. Por el día, Desiderio paseaba acariciando las aguas de su retiro voluntario, las noches rezaban perfiles agrestes de conciertos, convirtiéndole en estilita espera de muerte en la roca litúrgica de queja y súplica, composición para solo de violonchelo. En las orillas se levantaba el pueblo de calles arenosas, bares de absenta y mezcal, huellas de eternidades y pasos de carruajes. Sal en la piel esmaltín del verde mediterráneo. Ubaldo sortea la brisa, esmerado en conocer el dobladillo anímico del azar de los moradores que poblaban tristezas, pescado y enajenadas formas grotescas de arte, compaginado con entusiasmo visceral de inteligente aprendizaje. Ah…cuántos ratos en la ermita sin santos, sin iconos…le bastaba la frescura de la sombra sobre la losa de pizarra. El cielo pintado con óleos y pasteles de gamas y tonalidades suaves del color que imaginaba sería la paz de una prisión alada, el beso tangible de la libertad. Y Ponciano se sienta para escribir esta historia, se encuentra preparado pese al pánico y la angustia del primer impacto, cuando de súbito se alteró y desesperó. No sabe si el tiempo ha desaparecido. Suenan campanas en tierra muerta, y Demesio aletargado en apacible ensoñación…qué más da si los mares de nubes son reales, si él u otros están en este rincón o quizá los siglos permanecen en calma, dormidos…en el quieto espacio de la fábula y el mito.
Releyendo el libro misterioso de invierno, mira el reloj de su abuelo que cuelga del bolsillo del chaleco de tergal, una fotografía de un adiós se refleja en la tapa con el movimiento de las manillas, tic, tac, tic, tac… ¡Clic!...se guarda la parada nostalgia en el sombrero de fieltro y una lágrima de cuarteto lírico en el pañuelo, mientras recogen flores las dos muchachas, niñeras de su infancia ensortijada en pamelas de paja, dulce brebaje, embriagador masaje.
Aitor sube los peldaños del cansancio, mojado de lluvias resguardadas en el cobertizo de los recuerdos y tras deleitarse del “Bodegón del zapato viejo” de Joan Miró, se acuesta en la cama de la austera habitación con un solo armario y una pequeña mesa coja, un tapete quemado por un cigarrillo y una lamparilla siempre fundida.
Cierra los ojos, entona una plegaria india que habla del magno vacío y emprende un nublado viaje con su mágico amigo el genio conciliador y emotivo que le susurra al oído reposo, reposo…
Despertado por una música arrebatadora, se apresura a descubrir el motivo del festejo. Baja de tres en tres los escalones que le separan del café-teatro. Encima de la mesita de mármol, un periódico con las páginas desplegadas, junto a la taza humeante de aromáticas hiervas. Cinco balas y un cuarto de luna sobre el barniz del piano. Hoy la tertulia de “Catarsis”se halla amenizada por Adelis y Adis, unas chicas cubanas de grácil figura que bailan un son y una guaracha al compás de guitarra, palmas, congas y timbales. En la esquina, un boceto de Picasso, un cartel circense de Tolouse-Lautrec y una inmejorable imitación de Juan Gris en la pared. Aplausos y un cíngaro italiano da las gracias apoyado en un bastón recogiendo las monedas echadas en la chistera de la ilusión. “Quatre Gats” conversan sentados frente a sus vasos de inspirado alimento, hablan sobre el decaimiento del modernismo y del parecido del paseo de gracia barcelonés con los bulevares parisinos.
Reconoce a los contertulios porque todos son los mismos, no hay nadie, sólo él y él no está allí. Date cuenta de que has estado leyendo una hoja en blanco.