martes, 21 de febrero de 2017

Las Ramblas de Barcelona. (fotos de calle)




 Un paseo por las ramblas de Barcelona, es algo muy especial que a veces no percibimos, se nos escapa. No es un simple caminar por una avenida que nos lleva al puerto...es mestizar todos los continentes y alguno más, es convivir con las primeras calles de la ciudad, sus fachadas de otros siglos, cafés y liceos, gentes de fantasía que viven en un cuento de fábula, magos, fakires y tragasables...pintores, mendigos, locos y prostitutas...Es la vida o la que imaginamos...Abrazos callejeros de piedras rodantes.
En los años setenta, muchos adolescentes "vivíamos" en las Ramblas, atrapados por esa fascinación de conocer gentes y disfrutar de cada rincón de ese árbol milenario y sus aledaños, poblados de cafés-tertulia, conciertos y locales musicales. Lugar de ambiente colorista y paseo obligado cuando uno llega a esta ciudad…
Las ramblas tienen una sustancia mágica que atrapa a los transeúntes, es como un pequeño país dentro de la ciudad...las ramblas son el gótico y el raval, el puerto y el horizonte del mar...mezcla de pasados y futuros, soledades y libertades...puedes participar o simplemente ser un observador del tiempo...













sábado, 18 de febrero de 2017

Street Photography...

Las tres generaciones
Hace considerable tiempo que no veo a nadie, salvo a soledad y a nostalgia que me las encuentro a menudo, y hablamos de aquella vieja y entrañable amiga común, llamada infancia…

 seguimos entre decorados de oropeles, creyendo ser protagonistas principales, cuando solo somos simples figurantes en este ciclo tragicómico…A menudo lo estático, no nos deja descubrir el movimiento del alma y su taquicardia...Aminoremos la marcha y atendamos al silencio, para descubrir el temblor y la queja del planeta, que agoniza en el abismo del sinsentido…Abrazos de colores cálidos, para macular esperanzas, en este gran lienzo llamado tierra.

Fotografía  tomada con "Minolta SRT100X analógica"en Enero de 1988 en las Islas Canarias...


jueves, 16 de febrero de 2017

Fotografía literaria y de carretera...

La fotografía nos plagia un estremecimiento indagador de, invocación al repaso, de lo que nombramos “vida”, la nuestra y la de nuestro alrededor, así vivimos el pasado en imágenes quietas, pero reveladoras de un tiempo y su sustancial entorno …


 
…encuentras material fotográfico en cualquier rostro, en cualquier calle o paisaje de esta tierra hiriente y convulsa…miradas, gestos y acciones sociales…todo continúa aquí, el tiempo es simplemente eso: una cámara oscura donde atrapar y enquistar el momento esencial, visto desde el alma y el sentir del objetivo…

Fotografía tomada con "Olympus VR-340 digital" en Febrero de 2017 en Barcelona.



miércoles, 15 de febrero de 2017

Fotografías de calle...



Actuales incidentes personales, forjan, que mi tiempo libre, se haya expandido, en todas las hechuras dables. Esto hace que casi a diario, salga de casa con la cámara (digital) fotográfica en el bolsillo de la cazadora…Un hábito que hace años ambicionaba instaurar en mi vida y que por varias razones, entre ellas, la  carga y volumen de mi, Minolta analógica, de aquellos momentos, me impedían llevarlo a cabo.

Salir a recorrer las arterias de la ciudad de Barcelona, escrutando imágenes estimables a mi complacencia y modelo social, logran a menudo la simbiosis entre complicidad visual e integración emocional…El enorme entusiasmo por crear, o mejor dicho, por revelar lo ya construido, y que unas subsistencias morales, sancionadoras, crueles y deshilachadas, nos paralizaban del deleite de su enfoque fantástico y mágico.



A veces te sientes zozobrar en estas tierras inseguras, vas en busca de compañeros de carretera y disparas la imagen al azar…tal vez a la noche alcances pernoctar bajo techo y sin frío en el alma, húmeda de escarcha social…

Fotografía tomada en Barcelona ciudad. 11 de Enero de 2017.

lunes, 6 de febrero de 2017

Alguien garabateó mis entrañas.



 Recuerdo al bajar del avión, el golpe denso de la calima en la cara, aquel clima abrupto me fulminó a fogonazos…el desierto oscureciendo, los cielos sangrando y el malecón atiborrado de ojos, observándome, bizqueando con curiosidad, personajes singulares de distintas castas, tatuajes y clases sociales, se congregaban allí solo para estudiarme y solazar su bostezo de jornadas simples y silenciosas. Aquellas gentes pretendían huir de la monotonía y el hastío, viendo desfilar a extraños y desconocidos viajeros que, llegaban del aeropuerto, y cultivando posibles enigmas de interés en las existencias de éstos, ingeniaban fantasías sin conocer sus realidades.

Malcom, el anciano guía vino a mi encuentro, obligándome, a desviar la panorámica, de una niña joven continental que pintaba en un lienzo mi pensamiento…eran colores grises, entelequias sin oasis…dibujó mi ánimo y yo le sonreí con cierta fascinación y condescendencia…

Caminamos unas horas hasta llegar a una gran tienda de campaña, ésta sería nuestro hogar durante las semanas que durase el exilio, que me había traído hasta estos extraños parajes, lejos de la civilización.

 Cansados, Malcom y yo nos derrumbamos en unas dormilonas de redecilla, el calor, el viaje y lo andado me subyugaron al hechizo del sueño, no tardé en atravesar las puertas de la percepción y mis pasos interiores marcharon tras la huella de la joven artista…Ella seguía con sus pinceles, junto a un mar de aguas bravas, trazó un horizonte lejano y le pregunté

¿Podré llegar hasta él?

Ella cerró sus ojos y susurró al viento…es una perspectiva onírica, le ayudará a desposeer la zozobra y la congoja que le afligen, su bajel navegará en calma, sin turbaciones ni cantos de sirena y conseguirá llegar hasta la orilla de la reflexión y el entendimiento.

A continuación la quietud  avivó el alma que facturaba excesivo bagaje en el tiempo, sentí ligero mi espíritu y miré a la muchacha…

Hermosa chiquilla ¿cómo logras aligerar mis enquistadas magulladuras? acarreo ciclos de ostracismo y persecución hacia mi persona…razono que de nuevo mi corazón torna a palpitar con medida uniforme y sé que tus bosquejos me serenan ¿Qué prodigio es éste?

Señor, conozco los colores de conciliación que tanta falta le hacen, no hice más que dibujar en su sueño…garabatear, abocetar sus ilusiones y necesidades internas y exhalar mi aura depuradora que en esta tierra le custodiará eternamente…

Estoy seguro de que no alcancé a despertar jamás…y ahora mismo me hallo en etéreo vagabundear entre los óleos y pinceles de aquella niña prodigiosa que sigue pintando mi verdad en su lienzo, mis auténticos matices de la existencia.

 Febrero 2015.




















 

viernes, 27 de enero de 2017

OJOTRISTE




Lluvia que abates incierta desde paisaje imperecedero...desconocido por tantos. Te miro con asombro, originas conmoción de libertad, de huida…de vagar sin equipaje. En tu gemido no concurren los ingredientes prosaicos de este universo áspero. No pienso más que en la colindante distancia ansiada por mi alma, tú te unes a la perspectiva y advierto que cada instante me voy arrimando más a ti. En la urbe me gusta contemplarte mientras  la pobre lumbre se resguarda con vampiros de tela…el suelo queda brillante y vaporoso por el respirar y los tubos de escape de los vehículos. Los neones te reflejan, los fanales te manifiestan y la oscuridad de las sombras de la mañana te delata. Eres solitaria en el camino…seré tu compañero, gritas que me aleje contigo, que examine anónimos rumbos…que me disipe para toparme, favoreces la inspiración…creativa, eres morriña, remembranza de tantos días y tantas noches transitadas, confidente y apegada…te recreo tras los cristales de la guagua, llorando sentada en un tronco arcaico…no consigo relegar los pasos venideros, la música campesina, tu olor, das la vida por la Natura…veo crecer a mi hija en el jardín como un arbolito más, ojotriste, ojomelancólico chapoteas los charcos en el barrio, en las aldeas, las montañas, las calles estrechitas y las grandes avenidas, los bancos de piedras preciosas de la aurora y los guijarros del ocaso…aterrizas en los cielos y en las tumbas veneradas con flores plastificadas…siempre te conmemoraré allá en lo alto del campanario, junto al heno de los pajares, la veleta y el reloj inmóvil de la torre.
 Noviembre 

















de 2002

lunes, 16 de enero de 2017

En Las Ramblas de Barcelona



Había quedado con mi suerte en el Zurich, pero ésta no se presentó, así que me acerqué a ver la actuación de soledad y no encontré localidades. Aquí el silencio fragmentó sus notas y se alejó en dirección opuesta
Bebí en la fuente de Canaletas, frente al eterno bar Nuria, donde un transistor dejaba oír “victima del silencio” del grupo Burning - qué casualidad más fatídica pensé.
Bajé zigzagueando por las ramblas como animal acorralado, huyendo de la manada aglutinada. Las estatuas grotescas y humanas, me saludaban sonrientes.
Nativos y turistas festejaban alborotados, algún triunfo deportivo.
Cual torre de babel, ¿Cuántas lenguas taconeaban mis sienes? La jauría aullaba acribillando el pánico, convertido en masa verbal. Encrucijada para mi entendimiento.
 Necesitaba perspectiva…con el espíritu hecho de tripas, seguí pasaje…la oscuridad de la noche se había encendido. La lluvia caía y adolescentes vagabundos pedían unas monedas y cigarrillos.
De los cristales de una librería de viejo, brillaban las resplandecientes grafías, de luminosos títulos.  Novelas de otros siglos que inmortales, contemplaban el paso del tiempo con lastimoso pesar de no ser leídos.
 En aquel lugar se apiñaban los libros encuadernados de mi existencia…la cronología ilustrada de mi vida. Las solapas y tintes del pasado.
Unos enormes ojos me miraban desde los quioscos de aves. Búhos y lechuzas se mantenían “al loro”.
Mis huellas se dirigían, a todos los ayeres, con el aroma del tiempo marchito.
Yo tenía en la memoria, la última frase de la nota del ahorcado… “con deseos de comenzar una nueva era…”
-Aquí, hoy solo se respira la agitación. Ya no pintaré nada…jaja ni siquiera “al agua
Me indicó el retratista, riendo y  plastificando sus obras para que no se mojaran.
Podía haber sido una noche hermosa.
A la altura del Liceu suena un disparo a la par que el trueno recarga en el cielo borrascoso…una mujer se tapa el rostro ensangrentado, quizá se enojó el cliente patibulario, que sentado en la acera llora en la confusión, mostrando su arma caliente, todavía el dedo en el gatillo.
 Los celos enfermizos le jugaron una mala pasada. –rezarían las noticias del periódico al día siguiente.
La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida. Cantaba un borrachín imitando al Gato Pérez.
En el café de la ópera decía Santiago Auserón por los altavoces: “…de noche se oyen voces que murmuran un nombre, donde solo hay silencio. La vida en la frontera no espera.”
-Una poesía amigo…se la cambio por abrazos…y galletas de coco.
Y el hombre de metal extendió sus alas imaginando…otros vuelos más ligeros.
Woody al clarinete.
En el puerto, el gentío grita con empeño bloqueando el suceso trágico: Un membrudo y alcoholizado marine blanco americano, le está pateando la cabeza a un tipo cansado negro africano- lucha de continentes- todos vitorean el triunfo del piloto naval…ya llegarán los remordimientos al tiempo de las resacas.
En un portal infecto y maloliente un cuerpo tirado en la losa, mordido por las ratas. Catorce horas con la muerte en los brazos.
-Señores coherencia y sentido común.
Agita la voz policial, acordonando la zona.
 Nada que hacer ya, sin familia y sin amigos un simple r.i.p en la tumba al raso.
Eché  un vistazo a las aguas de la dársena, pececillos entre alquitrán y despojos de almas agónicas…”Hay cosas en la noche que es mejor no ver

                     - 21 Diciembre 2008-