Qué difícil que los
gobernantes pateen las calles, inverosímil que vean la vejez, la enfermedad, la miseria y las
adicciones de los huérfanos deshauciados de trabajo, de la tierra, de la
humanidad...que pueblan las inundaciones de bilis, orines y mierda de las ciudades amuralladas y
repudiadas por los “dueños del mundo” que amasan su caudal en paraísos escatológicos
Quizás lo peor de todo es que los gobernantes no nacen de un repollo, sino de la misma sociedad.
ResponderEliminarAbrazos Kim, hermosas imagenes como siempre.
REM
No REM, ni como creía Léolo, del esperma de un tomate jajaja qué triste.
EliminarEn fin, abrazos para ti...